Salte la navegación

Acabo de arribar ayer a la cuidad Cali y no puedo pensar en un momento más emocionante para trabajar en las cuestiones relacionadas con los armas de fuego en Colombia. En las últimas semanas, los gobiernos municipales han venido implementando una serie de ambiciosas campañas de desarme, cuya cobertura por los medios de comunicación, que incluye los principales periódicos y revistas de izquierda a derecha, es notable.

Las cuidades de Bogotá y Cali, se han mostrado particularmente activos en las últimas semanas. La campaña de Bogotá, “Amar es desarmarte” incluye trabajo pedagógico en los barrios, actuaciones artísticas y un programa de entrega de armas por bonos de hasta 300.000 pesos (150 dólares de los EE.UU.). La Administración de la cuidad de Bogotá también prohibió el porte de armas en la capital, incluso para los que tienen salvoconductos, durante 10 días hasta el 3 de julio. Las autoridades pretenden reducir las muertes violentas de hasta 13%. En mayo, Cali lanzó “El Plan Desarme”, que prohibió el porte de armas durante un mes. Según los datos de la policía, se confiscaron 128 armas de fuego durante ese período.

Estas campañas, que han venido sucediendo desde 1996, no han sido, sin embargo, suficientes para hacer frente al impacto devastador de las armas, según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal. La tasa de homicidios en Bogotá, una de las más altas del mundo con 21 por cada 100.000 habitantes, se mantiene por debajo de otras ciudades colombianas como Cali, con una tasa de 67 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Andrés Restrepo, subsecretario de gobierno de la Alcaldía de Bogotá, subrayó a la revista SEMANA que estas campañas son parte de “un esfuerzo por ir ‘desinstalando’ de la conciencia colectiva que a través…del uso de las armas se pueden resolver los conflictos”. Restrepo señaló que hay entre tres a cuatro millones de armas de fuego en Colombia, de las cuales un millón son legales; sino que también añadió que no hay datos precisos sobre el mercado ilegal.

Clara López, Secretaria de Gobierno, informó al diario  El Espectador que “durante 16 campañas de desarme ciudadano se han entregado 6.369 armas de fuego, 91.111 cartuchos de munición y 651 artefactos explosivos”.

“El desarme es una necesidad ciudadana, porque entre más armas están en manos de la ciudadanía, bien sea armas legales o ilegales, hay más inseguridad y más posibilidades de generación de delito, homicidios, lesiones personales y atracos. El arma se utiliza como una forma de dominio sobre los demás, acaba con el diálogo, con la solución pacífica de conflictos y problemas; el desarme es un imperativo ciudadano” añadió la Secretaria de Gobierno.

Las armas se están también convirtiendo en un tema electoral, aunque de menor importancia. El aspirante presidencial liberal y ex Fiscal General Alfonso Gómez Méndez dijo al diaro El Tiempo que en caso de llegar a la Presidencia, impondría el desarme general en el país. Aunque sólo es un candidato menor y no el candidato favorito del partido, su posición fuerte sobre la cuestión sigue siendo notable.

Manténgase atentos para el próximo blog acerca de cómo las mujeres están siendo asesinadas por hombres que las aman, ¡la mayoría debido a la presencia de armas en sus casas!

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.